San Formerio y Santa Coloma

Una de las versiones de San Formerio, narrada desde comienzos del s. XVIII, dice que Formerio nació en la ciudad de Cesárea, situada en el actual Cerezo (algunas versiones hablan de la Cesárea de Capadocia, en este caso se interpreta Ceresea, refiriéndose a la ciudad romana de Cerezo de Río Tirón), de una familia romana de buena posición.

Ya de muy jovencito fue convertido al cristianismo. Habiéndose quedado huérfano, vendió sus posesiones, las repartió entre los pobres y se retiró a un monte próximo a ejercer de pastor. Allí, un ángel le dio un cayado de pastor y unos evangelios. Además de cuidar su rebaño se dedicaba a predicar a todo el que quería oírle. Incluso las bestias del campo se le acercaban embelesadas y escuchaban atentamente sus palabras.

Corría el año 277 de nuestra era y nuestro protagonista contaba con 13 o 14 años, cuando el emperador Aureliano ordenó la persecución a los cristianos. Formerio fue hecho prisionero y sometido a terribles tormentos. Primero fue metido durante cinco días en un horno encendido y salió como si nada; después le llevaron al circo y, ante el asombro de todos, los leones le reconocieron y se le acercaron sumisos, y, finalmente, fue decapitado en la Vega de Tormantos.

Sus restos fueron recogidos por su discípula Coloma, nacida en Tricio y martirizada poco después. Fue ayudada por dos soldados romanos que Formerio había convertido al cristianismo. Los restos fueron llevados a Bañares donde se conservan hasta ahora en una valiosa arca de madera con esmaltes mozárabes del siglo XII.

 


1 comentario

  • Gori dijo:

    Abr 14, 2013 14:13

    Me alegro de que os haya servido el texto que colgué en la wikipedia. Me encanta el vídeo.

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